¿Qué es una huelga de porteo? ¿Cómo superarla?

¿Qué es una huelga de porteo? Tu bebé, aquel bollito al que porteabas día y noche, parece que no quiere ver ni en pintura su mochila. ¿Cómo superarla? A esto dedicamos el post de hoy.

Todos los niños quieren descubrir el mundo

Pese a que muchos opinólogos sigan diciendo cosas como “no le lleves tanto en brazos, que le malcrías” o, directamente, “si le porteas, nunca querrá ir andando“, miles de padres en todo el mundo comprobamos a diario que esto no es verdad.

Absolutamente todos los bebés, incluso los más demandantes, incluso los niños de alta demanda que necesitan un contacto piel con piel todo el tiempo, finalmente llega un día en que quieren explorar el mundo y quieren hacerlo ellos solos.

Sí, la etapa del “yo solito” llega a todos los niños. A unos antes, a otros después, pero no os quepa duda de que ese momento llegará.

Cuando el niño empieza a descubrirse como un ente diferente al de su madre, la fuerza que ejerce ese descubrimiento es muy atrayente. No todos los niños lo gestionan de la misma forma. Algunos lo harán más tímidamente, cada día un pasito más allá, y otros lo harán olvidándose de todo lo demás. Seguro que os suena si hablamos de niños en los que parece que dormir es una pérdida de tiempo, que permanece de pie en la cama (o en la cuna) hasta el instante antes de caer rendidos, que pasan de cero a cien nada más levantarse… esos niños ávidos por vivir.

Pues bien, en esta fase de descubrimiento del mundo a veces se produce lo que coloquialmente denominamos una huelga de porteo.

 

¿Qué es una huelga de porteo?

Has estado porteando a tu peque con normalidad. En muchos casos, le has estado porteando durante horas, día y noche, todos los días. Y de pronto se levanta una mañana y no quiere ver la mochila ni en pintura. Tu no te lo crees mucho y le dices “venga, sube”, como cualquier otro día. Y entonces el niño se retuerce, llora, te aparta con los brazos. En definitiva, parece decirte que la mochila te la pongas tú.

Las huelgas de porteo son más frecuentes de lo que podamos pensar. Muchos bebés atraviesan esta fase y es absolutamente normal.

Como os explicábamos antes, todos los años alcanzan un momento en su desarrollo físico y emocional en el que necesitan descubrir el mundo. Algunos lo necesitan con urgencia y, además, necesitan reafirmarse como un ser diferente a papá o a mamá.

Por ello, el niño empieza a indicar cuándo quiere ser porteado y cuándo no. Si observáis, esta etapa suele coincidir con niños que tampoco quieren ir en la silla de paseo, muchas veces tampoco quieren darnos la mano por la calle y, seguramente, estén presentando las primeras rabietas. El niño reafirma su personalidad dejando claro lo que quiere, lo que no quiere y cuándo lo quiere.

 

¿Qué podemos hacer para superar una huelga de porteo?

Desde una perspectiva de crianza respetuosa, en sintonía con todo lo que el porteo ergonómico nos brinda, lo único que debemos hacer con nuestro hijo es acompañarle en su decisión.

El porteo debe ser siempre una actividad placentera para ambos, que se realiza porque es cómodo, práctico y agradable. Nunca se debe forzar a un niño a ser porteado. Si el bebé deja claro que no quiere ir en la mochila, lo mejor es dejarlo para otro momento.

TRUCO PARA SUPERAR UNA HUELGA DE PORTEO

Un consejo que funciona muy bien es respetar al niño sin presionarle en absoluto ni darle demasiada importancia pero dejando siempre la mochila muy cerca de nosotros.

Incluso los niños más exploradores e independientes llega un momento en que están cansados y necesitan brazos. Es en ese momento en el que probablemente acepten de nuevo la mochila, progresivamente por tiempos más largos.

 

¿Cuánto puede durar una huelga de porteo?

Es muy complicado responder a esta pregunta porque cada niño es diferente.

En muchos casos durará pocos días o semanas, sobre todo si sabemos enfocarlo con psicología.

En otros casos habrá más resistencia en volver a ser porteado. Hay que tener en cuenta que esta etapa suele coincidir en una fase del desarrollo motor muy importante por lo que hay niños que empezarán a tener menos necesidad de ser llevados, sea en brazos, sea porteándoles o sea en un carrito.

 

¿Y si sólo quiere que le lleve en brazos?

Algunos niños que atraviesan una huelga de porteo admiten ser llevados en brazos pero rechazan la mochila. Dependiendo de su edad y nivel de madurez podemos explicarles con paciencia y cariño que mamá o papá no pueden llevarles en brazos porque es incómodo y molesto, pero que si se suben en la mochila podremos llevarles todo el tiempo que necesiten.

 

¿Y si es el final del porteo?

En algunos casos, como ocurre también con la lactancia, el niño dejará definitivamente el porteo atrás. Es una especie de destete de porteo. Normalmente los niños que han sido porteados durante largo tiempo seguirán teniendo una relación especial con sus portabebés, igual que los niños siguen teniendo la tetita como algo importante incluso años después de haberse destetado. Sea como sea, si ha llegado el final del porteo, debemos respetarlo y asumirlo como una fase más en el desarrollo de nuestro peque.

 

¿Vosotros habéis experimentado una huelga de porteo? ¿Qué trucos habéis utilizado para superarla?

No hay comentarios

Deja tu Comentario

Your email address will not be published.