Mochila portabebés Tula Baby Carrier lifestyle

Me siento incómod@ con mi mochila portabebés ergonómica, ¿qué puedo hacer?

Las mochilas portabebés ergonómicas están pensadas para repartir el peso de nuestro bebé de una forma muy homogénea y equilibrada, sin descompensar nuestro centro de gravedad, de modo que resultan cómodas y agradables incluso durante un uso intensivo o continuado. Es más, el porteo ergonómico mejora nuestra posición natural y, desde luego, siempre nos va a resultar mucho más cómodo llevar a nuestro hijo en una mochila ergonómica que simplemente en los brazos por esa distribución tan homogénea del peso que conseguiremos. Por este motivo, usar nuestra mochila ergonómica debe ser algo placentero y muy práctico. Bebé y porteador deben sentirse tan agusto y felices como en la imagen que encabeza este post.

Un bebé pesa menos en una mochila ergonómica que en brazos. Si no es así, si por algún motivo no terminamos de sentirnos cómodos con nuestra mochila portabebés es porque hay algún problema, habitualmente de ajuste.

Aunque las mochilas portabebés ergonómicas tienen un ajuste muy sencillo e intuitivo y además se acompañan de instrucciones, algunas veces puede que tengamos dudas.

Aquí recogemos algunas de las molestias más frecuentes y cuál es el problema de ajuste que normalmente está detrás de ellas:

 

Al usar mi mochila portabebés ergonómica noto que se me cargan las cervicales. Un error frecuente suele ser colocar la cinta que une los tirantes, la que evita que se caigan, demasiado arriba. Algunos papás, para poder alcanzarla bien, la llevan prácticamente en la nuca. La cinta que une los tirantes de nuestra mochila ergonómica debe colocarse bien abajo, al menos en la zona dorsal, tal como se puede apreciar en la imagen que os mostramos a continuación.

Os recomendamos la lectura del artículo que explica cómo colocar y ajustar correctamente la cinta que une los tirantes de tu mochila portabebés ergonómica.

 

Se me caen constantemente los tirantes de mi mochila ergonómica. Es posible que hayamos ajustado poco los tirantes, especialmente debajo del brazo, aunque la razón más habitual de que esto ocurra es que la cinta que une los tirantes está mal ajustada. Dicha cinta debe quedar tensa, de manera que sostenga los tirantes y evite que se nos caiga.

 Al igual que en el punto anterior, la imagen que os mostrábamos en la parte superior os puede servir de guía sobre cómo debe quedar la cinta y os recomendamos la lectura del artículo que explica cómo colocar y ajustar correctamente la cinta que une los tirantes de tu mochila portabebés ergonómica.

 

Noto mucho peso en mis hombros y poco o nada en la cadera. Las mochilas portabebés ergonómicas distribuyen el peso de forma homogénea desde los hombros hasta la cadera, sin sobrecargar ningún grupo muscular. Si notáis todo el peso en los hombros es porque tenéis algún problema de ajuste en la mochila. Este tipo de molestia sobre todo es habitual en los hombres, especialmente los más altos, dado que tienden a llevar la mochila muy baja. Existe la idea de que el cinturón debe quedar en la cintura, por lo que un hombre alto colocándose ahí el cinturón termina llevando al bebé muy abajo, a una distancia a la que le resulta imposible darle un beso con facilidad. La consecuencia de llevar al bebé tan bajo es que el peso del niño se concentra en los tirantes, que normalmente también llevarán poco ajustados para poder cubrir más superficie de su cuerpo.

Debéis tomar como referencia la cabecita de vuestro bebé, ésta debe quedar a una altura en la que podáis darle un beso sin esfuerzo. Sino podéis hacer esto, simplemente subid el cinturón de vuestra mochila y re-ajustad todo (cinturón y tirantes). No pasa nada si el cinturón de la mochila no os queda en la cintura, os tiene que quedar de tal manera que vuestro bebé vaya suficientemente cerca como para poder besarle sin dificultad. Cuanto más pequeño sea el bebé, más arriba deberéis llevar el cinturón de vuestra mochila ergonómica. Es totalmente normal.

 

Noto demasiado peso en mis caderas. Al igual que en el punto anterior, hay un problema de ajuste. En este caso, los tirantes no están cumpliendo su función. Seguramente no los tienes bien ajustados y al llevarlos demasiado flojos no están asumiendo el peso que deberían cargar. Prueba a ajustar más los tirantes de tu mochila, tirando de la cinta hasta que ya no puedas ajustarla más. No temas apretar demasiado a tu bebé, eso no va a suceder. Recuerda que lo que estás ajustando es la mochila a tu cuerpo, el bebé ya van su panel pre-formado (o si se trata de una Emeibaby, habremos de ajustar su panel por separado).

 

Me duele la espalda, en general. A veces el problema de ajuste es generalizado: mochila demasiado baja, tirantes flojos, cinturón más ajustado… Vuestro bebé debe viajar bien pegadito a vuestro cuerpo, de manera que si os agacháis debe despegarse de vosotros lo mínimo posible. Al igual que no transportaríamos un paquete lejos de nuestro cuerpo y casi colgando, tampoco podemos llevar así a nuestro bebé. La forma más cómoda de llevar a un niño es bien cerquita y bien alto.

 

Cuando me quito la mochila estoy molido@. Portear puede compararse con ir al gimnasio: usar nuestra mochila portabebés ergonómica nos pone en forma. Cuando empezamos a portear desde el nacimiento, cada día porteamos un poquito más y con más peso. Van pasando los meses, nuestro bebé se va haciendo más grande pero nosotros no notamos la diferencia porque hacemos ese ejercicio con regularidad. Pero si empezamos a portear cuando nuestro hijo ya pesa bastantes kilos o tras haber estado un largo periodo de tiempo sin hacerlo es normal que notemos su peso y nos cansemos. Igual que el primer día de gimnasio no nos pegaremos una paliza, si vamos a portear a un niño ya de cierto peso y sin experiencia previa, podemos preparnos antes llevándole al principio ratos más breves y aumentando el tiempo de forma paulatina.

 

– He porteado a mi bebé siempre delante pero ya empieza a molestarme mucho su peso. Aunque no podemos decir que exista un momento determinado en que se haga imprescindible empezar a llevar al bebé en nuestra espalda, lo que es seguro es que llegará un momento en que tanto por peso como por volumen empezaremos a notar cierta incomodidad. Conforme el bebé vaya creciendo poco a poco bajaremos el cinturón para no acabar con su cabeza chocando nuestra barbilla, pero si lo bajamos excesivamente todo su peso recaerá sobre nuestras caderas e iremos incómodos. Además, por mucho que bajemos el cinturón de nuestra mochila, llegará un momento que nuestro bebé será tan alto que nos quitará bastante visión. También por peso podemos sentirnos incómodos, puede llegar un momento en que incluso sintamos algo de opresión torácica.

Por todos estos motivos, cuando empecemos a notar que ya no vamos cómodos delante es muy aconsejable empezar a llevar al bebé a nuestra espalda. Por supuesto, no hace falta esperar a sentirnos incómodos para portear detrás, pero si no lo hemos hecho anteriormente y ya estamos notando que vamos mal es motivo más que suficiente para empezar desde ese mismo momento. Poner al bebé a nuestra espalda puede dar algo de miedo al principio pero realmente es muy sencillo. Vamos a notar que vamos mucho más cómodos, con libertad de visión y los dos brazos totalmente disponibles.

 

Llevo a mi bebé a la espalda y no me acabo de sentir cómod@. Esto puede sucedernos por varias causas. Las más comunes son llevar al bebé demasiado bajo, bien porque llevamos el cinturón demasiado hacia la cadera, por falta de ajuste o por ambas cosas. Cuando llevamos a nuestro bebé en la espalda seguramente vamos a ir más cómodos si nos ponemos la mochila más alta de como la llevaríamos con el bebé delante. Recordad que cuanto más pegado vaya a nosotros, más a gusto nos sentiremos. En este sentido, las mochilas que llevan ajuste en la parte superior, permitiendo acortar o alargar los tirantes donde estos se unen con el panel, suelen ser más cómodas ya que nos permiten pegar bien al niño a nuestra espalda e impedir que se eche hacia atrás provocándonos incomodidad (mochilas que llevan este ajuste son, entre otras, las Tula o las Beco Soleil).

 

Si leídos estos consejos has hecho algunos ajustes y te sigues sintiendo incómodo o simplemente quieres que te ayudemos a revisar que todo está perfecto, no dudes en contactarnos. Nuestro asesoramiento no termina con la compra de tu mochila sino que queremos acompañarte durante toda vuestra etapa de porteo. Estaremos encantados de ayudarte a encontrar el ajuste perfecto para vosotros. ¡Tan sólo mándanos unas fotografías a nuestro correo electrónico y lo revisaremos juntos!

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